
La cuenta regresiva inicia y los más aficionados empiezan a hacer sus apuestas, las expectativas incrementan y el primer domingo de febrero es apartado para presenciar el evento deportivo del año: el Super Bowl.
Para los más aficionados es el juego de fútbol americano más importante, para todos los demás, es un evento multimediatico que no hay que perderse, y ya sea que se ponga más atención al juego, al medio tiempo o a las porristas, el Super Bowl se ha convertido en una tradición para millones de familias y amigos que se reúnen frente al televisor cada año el primer domingo de febrero.
Los deportes en general, los cuales van de la mano de la industria del entretenimiento, son de acuerdo a los autores de Ultimate Guide to Sports Marketing, “un fenómeno universal que traspasa toda barrera social, religiosa y de lenguaje, es un común denominador que apela a las masas de forma atractiva”. Y que mejor ejemplo que el Super Bowl, el cual es un evento que irradia nacionalismo americano, tintes aspiracionales, héroes, historias, emotividad y el “ideal” por excelencia: el american dream. Mostrándolo a través de símbolos como los colores de la bandera americana en el logo del Super Bowl, los aviones militares, el himno, las historias de éxito de los jugadores, entre muchos otros.

Además, hablando un poco de marketing, el Super Bowl se ha convertido en una mina de oro para los que buscan colocar sus comerciales al aire durante la transmisión. Ya que aparte de llegarle a más de 180 países, es de los eventos más vistos en la historia de la televisión, donde los comerciales llegan a costar 3 millones de dólares. La publicidad o los anuncios durante la transmisión han tomado tanta importancia como el juego en sí, ya que de acuerdo a un artículo de Jeffrey M. Jones y Joseph Carroll para Gallup News en Internet: “so that much of the Monday-morning quarterbacking focuses on the performance of advertisers as well as players, and television specials now look back at the "greatest commercials " in Super Bowl history”. En cuánto al evento en sí, los boletos que empezaron costando entre 6 y 12 dólares, se han elevado a la ostentosa cantidad de 4 mil y 5 mil dólares.
Por otro lado, el Super Bowl va más allá del deporte, ¿qué sería de este sin el concierto en el medio tiempo? , ya que desde que se integró un concierto con bandas de rock mundialmente conocidas como U2 o “The Who” en el medio tiempo, el Super Bowl se ha convertido en el atractivo espectáculo que es hoy logrando mantener la atención y expectativas de toda la audiencia cada año. Ya que de acuerdo a los autores de Elusive Fan: Reinventing Sports in a Crowded Marketplace:

“Los aficionados del deporte nunca han tenido tantas opciones, oportunidades, lugares y acontecimientos para gastar su tiempo y dinero, añade a esta mezcla los cientos de canales de televisión por cable y satélite, juegos de vídeo, DVDs y sitios Web interactivos, y el número de opciones de entretenimiento en el hogar hace que sea conveniente para la gente no salir... así que en un mercado tan basto, la búsqueda de aficionados se ha convertido en tema esencial para la supervivencia misma de los deportes. Por lo que los competidores en la industria del deporte se han adaptado a lo que consideran atraerá la atención de los fans”.
Así que deportes como el fútbol americano han integrado nuevas estrategias para atraer a la audiencia y crear nuevos aficionados. Un dato interesante que demuestra este constante crecimiento de fanáticos del Super Bowl, es que de acuerdo a Mark Yost, autor de Tailgating, Sacks and Salary Caps: How the NFL Became the Most Successful Sports League in History, no sólo los hombres siguen el juego, sino que “el Super Bowl atrae a más mujeres televidentes que los Academy Awards. De acuerdo a una encuesta reciente, alrededor de 37 millones de mujeres ven el Super Bowl, mientras que sólo 27 millones ven los Academy Awards”.

Así que entendiendo la magnitud del evento, es evidente que detrás se encuentran miles de profesiones que también forman parte de la industria del entretenimiento: las mascotas, las porristas, todo el equipo de producción y montaje del concierto de medio tiempo, quién canta el himno, el que fabrica el pasto, los pilotos de los aviones militares, los que fabrican la bandera, los fabricantes y encargados de los fuegos artificiales, la traductora de sordomudos para el himno; y hasta las marcas como Gatorade, Tiffany & co. (que hacen el trofeo), las marcas de los tenis, los creadores de los uniformes; entre muchas otras que parecerían muy obvias o que nunca creeríamos que existen.
Finalmente, el Super Bowl es un claro ejemplo de que los deportes y la industria del entretenimiento están cada vez más entrelazados y de que vive uno del otro, lo cual, nosotros los consumidores, agradecemos.

Fuentes bibliográficas:
- Irving Rein, Philip Kotler, Ben Ryan Shields. Elusive Fan: Reinventing Sports in a Crowded Marketplace). Editorial McGraw-Hill Companies, 2006. Página 4/361.
- Stedman Graham, Joe Jeff Goldblatt, Lisa Delpy Neirotti. Ultimate Guide to Sports Marketing (2nd Edition). Editorial McGraw – Hill Professional Book Group, 2001. Página 3/336.
- Mark Yost. Tailgating, Sacks and Salary Caps: How the NFL Became the Most Successful Sports League in History. Editorial Dearbon Trade, 2006. Página 84/274.
Internet:
Artículo de Jeffrey M. Jones y Joseph Carroll (2007): http://www.gallup.com/poll/26353/americans-super-bowl-phenomenon.aspx#2
Consultado el 13 de febrero del 2010.
Consultado el 13 de febrero del 2010.
No hay comentarios:
Publicar un comentario